El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires recuperó un hotel que llevaba 21 años usurpado en el barrio de Constitución, en Sáenz Peña al 1723, a pocas cuadras de la avenida Brasil. El inmueble, de tres plantas, era señalado como centro de operaciones de bandas delictivas y refugio de personas con causas penales o bajo investigación judicial.
De acuerdo con el comunicado oficial, el estado del edificio era crítico: los sanitarios, la cocina, las ventanas y las habitaciones presentaban daños severos, y el lugar no reunía condiciones de habitabilidad. Fuentes del Ejecutivo porteño señalaron que ya se habían intentado dos desalojos en 2023, aunque en esas oportunidades la medida no pudo concretarse.
La operación fue dispuesta por la jueza Andrea Danas, a cargo del Juzgado de Primera Instancia en lo Contencioso Administrativo y Tributario N.º 9, y contó con la participación de la Policía de la Ciudad, la Dirección General de Fiscalización y Control, la Guardia de Auxilio y Emergencias y personal del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat. El operativo incluyó además la evaluación de la situación de las familias que ocupaban el lugar, a las que se ofrecieron soluciones habitacionales.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se refirió al procedimiento: “En la Ciudad de Buenos Aires la propiedad privada se respeta, le guste a quien le guste. La usurpación perjudica a todos: a los dueños, a los vecinos y a la ciudad”. Además, sostuvo que la droga, la trata y el delito avanzan cuando se permite la degradación de los barrios. El inmueble, por otra parte, acumulaba una deuda superior a veinte años en concepto de ABL, uno de los ejes del conflicto judicial.
Desde diciembre de 2023, la gestión de Macri contabiliza 974 propiedades restituidas a sus dueños, con un valor estimado superior a los 500 millones de dólares.
